NOTA: Primero disculparme por no haber realizado entradas ni el lunes ni el miércoles, la verdad es que viajé y como no estoy tan acostumbrada a llevar un blog, pues calculé mal las publicaciones… y las distracciones del viaje. Bueno, mejor entremos a lo que nos ocupa.
Volviendo al tema de “lo que necesitamos los escritores”, en entradas anteriores hemos hablado de las ideas y de los personajes, describiendo su importancia en una historia. Hoy toca comentar un poco sobre el esquema de una historia que son las lineas generales de un escrito y que hacen que tengamos en “cintura” una historia.
Como dije antes, el esquema es el desarrollo de una historia contada de manera simple; no es la historia propiamente tal, si no más bien el entramado o esqueleto, que puede ir cambiando a medida que avanzamos en el primer borrador de nuestra novela. La importancia del esquema es que te da limites para escribir, es un resumen de las tres partes más importantes de una novela (inicio, nudo y desenlace) y te deja entrever cual es el mejor tipo de narrador para la historia que estas contando.

Estructura Narrativa.jpg

Imagen Extraída de http://texxxto.blogspot.cl

Hay diferentes tipos de esquemas, desde aquellos muy detallados donde te describen todo, que es casi un borrador, y otros que no son más que meras notas adheridas a alguna pizarra, creando una especie de mapa metal de los personajes y su interacción en la historia. El problema del primero es que al requerir tantos detalles te demoras mucho en confeccionarlo —casi tanto como la novela en si—, y te coarta bastante la improvisación a medida que vas escribiendo; el segundo, es muy rápido y te permite escribir casi de inmediato el problema es que al ser tan simple, podemos encontrarnos que no poseemos la información necesaria para desarrollar la idea y quedarnos estancados más de una vez a lo largo de la escritura, ya que tampoco es tan bueno dejar todo a la improvisación.
Mi recomendación personal, es que ocupen algo intermedio, un esquema que de cierto margen a la improvisación pero lo suficientemente completo como para que no les falte material de referencia para alguna situación importante. Tienen que analizar cual es su mejor forma de trabajo, si con “sinopsis”, “lluvia de ideas”, “mapas mentales”, “escaletas básicas” o todas las anteriores.
En lo personal, yo utilizo todo. Pruebo con las más técnicas más simples, si no quedo conforme pruebo con técnicas de mayor complejidad hasta que encuentro la ideal. Tal vez se pierda mucho tiempo, pero también tiene como ventaja que le estas dando vueltas a la idea en tu cabeza mil veces y lo ves con diferentes ángulos, al final te decantas por algo que esta más que digerido.
Pero como dije esto es solo una recomendación, pues cada uno debe confeccionar los esquemas que más les facilite la tarea de escribir, porque si eres una de esas personas que les resulta más fácil avanzar con el impulso inicial el hacer un esquema muy detallado puede resultar agobiante y si por otro lado, eres de las personas que no te gusta avanzar a ciegas, el hacer notas simples solo te dejaría un sentimiento de inseguridad demasiado patente.
Si no sabes que tipo de escritor eres, es mejor que pruebes con varios formatos y decidas el que te de mejor resultado.

Pregunta del momento: ¿Has probado técnicas de planificación narrativa? ¿Cuales? ¿Como te han funcionado?
Nos leemos.