Creando Fanfics: Lo que no te mata te hace más fuerte.

Un nuevo día y una nueva entrada. Esta vez he decidido hablar de un estilo de historias que gusta algunos y que enfada a otros, los fanfics.
Para comenzar, les contaré (si es que ya no lo he hecho antes) que cuando comencé a escribir lo hice con este estilo de historias. Veía series o leía otros libros que a veces me dejaban con el espíritu maltrecho (ya saben, cuando se termina algo demasiado bueno y tienes que vivir el luto… antes de seguir con la siguiente) y el corazón vacío, siendo la única manera de llenar este vacío el siguiendo la trama como yo me lo imaginaba.
Y básicamente, eso es lo que es un fanfic. Es una historia basada en algo ya hecho o elaborado por otra persona, con personajes ya creados y con una trama ya establecida, por lo general son libros, películas y/o series de televisión famosos. Con ellos pueden crearse Universos Alternos, que no tienen nada que ver con la historia original o tomar a un personaje y cambiarle cosas de la personalidad que no te gustaron, el fanfic “aguanta” muchas licencias.
Si escribes fanfics eso no te hace un escritor, lo normal es que se trabaje con esta temática como forma de hobbie o desahogo de parte del autor, por lo que existen fanfic muy malos y algunos muy buenos, ya que uno solo se sienta frente al computador o el papel y comienza a escribir como si no hubiese mañana… por lo menos, en un principio.
Como autora de fanfic, creo que esta temática me ayudo. Creo que fue una excelente herramienta para mejorar mi forma de narración y esto se debe a que no tuve que pensar demasiado en los personajes (a no ser que quisiera agregar uno que otro original, pero aún así no es igual que cuando creas algo desde cero) o en la ambientación o en el trasfondo de la historia; me puede concentrar en lo que buscaba narrar y en como hilvanar la historia para que no quedaran cabos sueltos. De hecho, a estas alturas de mi vida como escritora (en la que todavía me considero una novata) tengo mucha confianza en la fluidez de mi narración y en lo interesante de mis tramas, eso no quita que estoy consciente que puedo seguir mejorando a medida que gane más experiencia.
Estoy muy orgullosa de que algunas de esas historias —que escribí en mi adolescencia—, que hasta el día de hoy llaman lectores, aunque alguna de estas tramas les falta una edición muy a conciencia.
Por otro lado, se de personas que no les gusta leer este tipo de temática; en alguna parte leí una critica que decía que había excelentes escritores que se perdían por solo quedarse en este tipo de historias y no hacer nada original. Como opinión personal, creo que si quieres mejorar como escritor no debes quedarte en tu zona de confort, si no que experimentar todo tipo de historia y ver que es lo que te acomoda. Pero también es compresible que haya personas que se tomen esto como una forma de relajarse y que no les interese mucho si mejoran o no; están en todo su derecho.
Como consejo final, si quieres comenzar con este tipo historia, yo te digo ¡hazlo!. Ya que es una buena forma de comenzar y ver si “tienes dedos para el piano” como dicen en mi país.

Pregunta: ¿Te gustan los fanfics? ¿De cuales?
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Fantasía: Como determiné el género de mi libro

Volví a fallar… el jueves se me olvido postear esta entrada. Pero como ya deben estar cansados de mis excusa, solo me queda decir lo siento y buscar un método en que no se me olviden estas cosas. En fin, ahora pasemos al tema de hoy.

Como todos saben, estoy escribiendo un libro.

¿Como no lo van a saber si cada dos por tres se los recuerdo?

Pero hasta el momento no les he hablado sobre de que tipo de temática es (no quiere decir que les haré spoilers ni nada de eso), porque hasta este momento creía que era mejor dejarlo en la incógnita, pero creo que es el momento de hablar un poco a lo que estoy dedicando mi tiempo.

Desde que comencé a elaborar las primeras versiones de la historia, asumí que sería del genero fantástico, como se menciona en el titulo de esta entrada, y me quede con esa idea hasta hace poco.

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Pero un día de esos alguien me preguntó: ¿Cómo determinas que es ese el genero de tu historia?

Yo trate de darle una explicación clara a esa persona, pero a medida que hablaba se me enredaban las palabras y términos, con lo que me dí cuenta que en realidad no había investigado mucho antes de definir que mi historia sería del genero fantástico.

Así que me puse a investigar, para asegurarme que estuviera bien encaminada.

Leí algunos artículos y libros que hablan de ello en Internet (Bendito seas, Google-sensei), pero resultó que el genero fantástico en su primera definición, engloba desde el terror hasta la ciencia ficción. Entonces ¿Que me decía que mi historia no pertenecía a alguna de esas otras dos categorías?

Tuve que entrar a chequear.

La definición del genero de terror, implica la aparición de elementos fuera de la cotidianeidad, sobre todo mágicos o mitológicos, que producen en la mayoría de los lectores sensaciones negativas extremas (como miedo, angustia, ansiedad, entre otros). Tomando estos elementos descarté que fuera de esta temática, ya que aunque tiene elementos mágicos y “tal vez” pueda generar sentimientos negativos, estos no son del tipo extremo (además descubrí que me cuesta mucho mantener la tensión por mucho tiempo, lo que es imprescindible para las historias de terror).

Con respecto al genero de la ciencia ficción, estas historias tienen elementos fuera de lo común, pero no implican que estos sean mágicos ya que todo estos elementos deben tener una explicación que tenga algún asidero científico con lo que se conoce en la actualidad. De aquí salen historias post-apocalípticas, distopías y demases. Un ejemplo claro de ello, son los libros de Julio Verne los que se catalogan como ciencia ficción en la actualidad, esto se debe en mayor medida a que en sus tiempos no existían ninguna de las tecnologías que describe en sus libros más famosos, pero Verne estuvo muy informado de los avances de la tecnologia de su tiempo y con ello llego a visualizar lo que se vendría en un futuro no muy lejano.

Esta definición me complicó un poco, ya que una parte importante del día a día del mundo que estaba creando tenía relación con el conocimiento científico. Pero me dí cuenta que tampoco entraba en esa categoría, ya que el conocimiento no “veía” hacia el futuro, si no que estaba recién desarrollándose.

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El mago de Oz: Una de las películas de fantasía más conocida

Con el terror y la ciencia ficción descartadas, me quedaba corroborar si tenía la mayor parte de las características con las que cuenta la fantasía pura:

1. Tiene elementos sobrenaturales: Si, los tiene. Uno de los trasfondos de la historia es que tiene razas con habilidades de manipular su forma y algunas leyes de la naturaleza a las que estamos acostumbrados.
2. Es narrativa: Lo es, de eso no tengo duda.
3. Tiene características de extraño, maravilloso y fantástico: Extraño y fantástico, los tiene debido a las leyes de este mundo. Pero no se si será tan maravilloso.
4. Es un mundo “frontera”, “alternativo” o “paralelo”: Es un mundo paralelo, que según la definición tiene características similares a esta realidad, pero existen diferencias que son importantes para la historia.

Al menos cuatro de los rasgos más importante de la fantasía están presente en mi futuro libro, con ello puedo defender mi postura de ponerla en esa temática con razones de peso y sin tanta duda.

Pregunta: ¿Se habían preguntado que hace al genero fantástico algo tan “fantástico”? ¡Qué trabalenguas!

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Capitulo III de una escritora novata: Dividir o no dividir, esa es la cuestión

Primero me disculpo por no subir entrada la semana anterior, me dí cuenta que no lo había hecho cuando me puse a arreglar las entradas para esta semana. Se me traspapeló… Puse un gran cartel en mi pared para no volver a olvidarme.

En uno de los capítulos anteriores —hace mucho, mucho tiempo… en una gala… ups! Mejor me detengo, no quiero problemas con el copyright— les conté que quería ser una novela corta, con la idea que tenía y que apareció mediante un viaje, pero con todo el desarrollo la historia quedaba demasiado larga.

La pregunta era ¿Qué opciones tenía?

Pensé en dejarlo como un solo libro kilométrico, pero luego de buscar sobre los pro y los contras de hacer cosas demasiado extensa, lo descarte por varias razones. La principal es que siendo un autor novel, un libro demasiado extenso sería desalentador para nuevos lectores que no conocen mi forma de narrar, la cual puede no gustarle.

Por lo tanto, decidí dividirlo. La siguiente pregunta fue ¿En cuantos?

Calculé de forma aproximada cuantas paginas me saldría en dos libros y seguían siendo demasiadas, luego pensé en tres y aunque el numero me convencía más, decidí calcular cuanto me saldría en cuatro libros.

Me gustó la idea de que fueran textos de algo así como cien a ciento veinte paginas (según mis cálculos), pero al empezar a dividir la trama me dí cuenta que los hechos no calzaban. La historia quedaba demasiado interrumpida y eso produciría un problema de continuidad, que solo lograría cansar a mis posibles futuros lectores.

Eso me llevó a decidirme por hacer una trilogía. Terminarían siendo tres libros de ciento cincuenta paginas, tal vez un poco más, dejando la trama principal dividida en inicio, nudo y desenlace. Mientras que cada libro también tendría su respectivo desarrollo, un poco más detallado como historia introductoria al mundo que estoy creando y al que pienso volver de vez en cuando.

Con todo esto ya decidido, era hora de ponerse a escribir. Como era mi costumbre, comencé a escribir en una libreta la trama que tenía preparada para la primera parte.

¿Cuantos meses me demoró? Un poco menos de tres. Me había planificado para ello, ya que había leído que lo más efectivo era terminar un borrador en ese tiempo, así no se enfriaba la idea ni el entusiasmo.

Pero esos tres meses fue una especie de montaña rusa anímica. A veces me despertaba con tantas ganas de escribir que, si mi rutina lo permitía, podía pasarme la mañana escribiendo con solo una taza de café en el cuerpo. Otros días, el solo pensar el tomar el lápiz me cansaba y me deprimía un poco al pensar que jamás podría terminar el dichoso libro (NOTA: No soy alguien que se destaque por la persistencia, así que el tema de dejar a medias una historia no sería nada extraño) y ni hablar de tres. Lo cierto, es que en esos momentos, me obligaba a escribir al menos trescientas palabras, para sentir que estaba avanzando, al menos un poco.

Fue así que gracias al escribir casi todos los días aunque fuera un poco, lo logre. Al menos la primera parte. Termine el bendito primer borrador de la primera parte, pero me quedaba transcribir, reescribir y editar todo lo que fuese necesario. Así que decidí a tomar un descanso por un par de días, para llegar con mejor animo a mi siguiente etapa de la creación del libro.

Pregunta del día: ¿Cuales son sus técnicas para mantener una rutina?

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¡Las agendas no me ayudan!: Entonces prueba con el Bullet Journal

Como ustedes comprenderán con solo leer alguno de los articulos anteriores, soy un desastre a la hora de organizarme.

Me pasa demasiado seguido que algunos días tengo un millón de tareas pendientes o lugares a los que debo ir y en otros momentos… pues me siento sola en el universo. Por ello las agendas (aunque son una de mis cosas favoritas, junto con las libretas, los lapices y otras cosas relacionados con escribir) no me servían de mucho, porque algunos días el espacio que tenía no me alcanzaba o había semanas en las paginas permanecían vacías.

¡Que desperdicio de papel! Me gusta que las libretas se llenen de escritos, no me gusta ver hojas en blanco cuando estas pueden ser rellenadas (al final opte por guardar mis agendas muy vacías, para utilizarlo de cuadernos de nota o diario de vida). ¿Cómo hacer para no gastar tanto dinero en agendas y ahorrar papel?

Esta pregunta no me la plantee en ese momento, si no que después de que encontré una solución.

Pululando por aquí y por allá en varios webs de escritores, me encontré con casualidad una entrada sobre algo que llamaban Bullet Journal. Como soy curiosa y no tenía idea a lo que se refería el termino, le pregunte a Google-sensei. Esto me llevo a la pagina oficial del tema (Bulletjournal.com), en la que explicaban que era un método de organización analógico… o sea, que era con lápiz y papel.

Me gusto eso de que fuera a lápiz y papel, luego cuando vi la explicación de como era la organización, la encontré práctica pero por sobre todo moldeable, ya que quitabas o agregabas secciones dependiendo de que es lo que necesitaras.

Me gustó y me entusiasme, más al ver las obras de arte que hacían algunas personas con sus Bullet Journals, me dio envidia… quería ser como esas personas.

Iba la mitad de Enero cuando comencé el Bullet y me tomó un tiempo considerable el adaptar la libreta que tenía (Más que nada porque la adorne y busque la forma en que quedará agradable a la vista), la mayor parte de las dificultades al crearla se debía a que mis habilidades en el arte del dibujo no son muy buenas y porque tenía que decidir que era lo que quería en libreta y que no.

Ahora llevó un poco más de tres meses con el sistema, así que puedo darles mis primeras impresiones.

Los contra: si no quieres gastar mucho tiempo con el Bullet Journal debes mantenerlo simple, si no lo deseas simple debes invertir tiempo o dinero (si no quieres hacer todo manual). Y debes tener tiempo por lo menos una vez a la semana para armarlo.

Los pro: Se adapta a lo que necesites, puedes agregar o sacar secciones según te convenga. Puedes centralizar todo tu trabajo en una sola libreta y no es necesario que compres cosas muy caras para armarla, con el cuaderno y los lápices que tengas en casa puedes empezar a hacerlo.

Mi experiencia a sido buena, aunque si me a tomado tiempo encontrar la combinación perfecta entre el formato que me conviene y mis actividades. De hecho, gaste mucho de mi tiempo (antes y después de empezar con esto) en mirar vídeos de youtube o imágenes en pinterest para darme una idea de como quería mi bullet journal.

Aun así, sigue siendo muy pronto para decir que definitivamente me quedaré con este método, tal vez a mitad de año me desencante y lo deje por ahí olvidado.

Creo que el próximo año les daré una actualización con respecto a esto.

Pregunta: ¿Que utilizan para organizarse?

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El juez de Egipto (Christian Jacq)

Cambiamos de temática —para que no piensen que solo leo romance y fantasía—, con este historia ambientada en el Egipto de los faraones. Este libro no es un clásico ni mucho menos, pero me entretuvo bastante. Es un relato histórico, pero con un toque de magia que me llamó mucho la atención, dado el misticismo que tienen para nosotros esa cultura tan antigua.

Lo curioso es que cuando lo adquirí, pensé que era un solo libro y fue un chasco lo que me lleve, al darme cuenta que era una trilogía. Sobre todo teniendo en cuenta que el final del primer libro me dejó intrigada.

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Lo siguiente que me pareció muy interesante, es que tuvo un transfondo histórico muy bien documentado sobre las costumbres egipcias —al menos las que se conocen hasta ahora— y eso se explica porque el autor Christian Jacq, es un egiptólogo de profesión.

A modo de resumen, la historia va de un joven juez, que vive en un pueblo rural, llamado Pazair y quien es convocado por su maestro y amigo para servir en Tebas, la capital del imperio. No muy seguro de su decisión, el joven acepta, pero nada más llegar se encuentra con algunos documentos que le parecen fuera de lo común. Así nuestro pequeño juez rural se involucra en una conspiración para derrocar al faraón Ramses y desestabilizar a la nación en pos de intereses egoístas.

Entre medio de toda esta conspiración, Pazair se enamora, va a prisión, encuentra aliados y se hace de enemigos poderosos, entre otras muchas cosas que le pasan al pobre joven idealista.

Como dije antes me entretuvo bastante la historia, tal vez lo único que me molesto fue que encontré bastante idealizada la sociedad egipcia a los ojos de algunos de sus protagonistas y del narrador, aunque no siempre. Por otro lado, algunos personajes me parecieron más profundos que otros, pero ambas fallas es algo que perdono en pos de lo interesante que me pareció el argumento y lo bueno que fueron alguno de sus giros argumentales, que me tomaron por sorpresa.

Como comentario aparte, creo que la temática historia es algo difícil de desarrollar, por todo el trabajo previo que implica, ya que tenemos que estar pendientes de muchos detalles a lo largo de la narración, desde que las descripciones sean lo más fiel posible hasta cual es la realidad social de la época. Sin olvidarnos de imaginar como sería el día a día de nuestros protagonistas, sin caer inconsistencias temporales. Por ello, disfruto de una novela historia bien documentada como esta.

La pregunta… como siempre: ¿Han leído novelas históricas? ¿Les gusta la temática?

Nos leemos.

 

Mis frases favoritas (segunda parte)

Otro grupo de frases y textos que me llamaron la atención, durante esta temporada de desaparición.

“—No pienso montar en esa alfombra mágica —siseó—. Me dan miedo los suelos
—Quieres decir las alturas
—Se muy bien lo que quiero decir ¡Lo que matan son los suelos!”

“—Tiene un buen corazón, no lo olvides
—Si claro, pero todo lo demás salió defectuoso”

Saga Mundodisco, Terry Pratchett

“… nada es seguro excepto la muerte y los impuestos”

Benjamin Franklin

“Solo en el silencio, la palabra
Solo en la oscuridad, luz
Solo en la muerte, vida
El vuelo del halcón,
brilla en el cielo vacío”

La creación de Ea, Ursula K. Leguin

“El secreto de la educación es enseñar a la gente de tal manera que no se de cuenta de que esta aprendiendo hasta que es demasiado tarde”

Harold Edgeton

“… no conozco a la mitad de ustedes, ni la mitad de lo que querría, y lo que yo querría es menos de la mitad de lo que la mitad de ustedes se merece…”

El señor de los anillos, J.R.R. Tolkien

“—Eres tozuda, ¿eh?
—Mira quién habla. Una mula podría aprender mucho de ti”

“Deshazte de tus preocupaciones y concentrate solo en la tarea que tienes por delante. El futuro será el que tenga que ser, y preocupándote por él solo aumentaras las probabilidad de que tus miedos se hagan realidad.”

“—Entonces supongo que no tenemos otra opción que seguir adelante
—¿Cuando hemos tenido alguna otra opción que no fuera seguir adelante?”

“—El cortejo de los dragones no es cosa de arrumacos
—¿Te esperabas palabras de amor y tiernas caricias?
—Supongo que no.”

Legado, Christopher Paolini

“No te compliques la vida, porque no se ha oído a nadie que haya salido vivo de ella”

“No soy un inútil, por lo menos sirvo de mal ejemplo”

“Los que se esfuerzan no siempre tienen éxito, pero los que tienen éxito SIEMPRE se esforzaron”

Anónimo

“…toda persona con sentido común, recuerda que una jamás debe encerrarse en un armario.”

Crónicas de Narnia, C.S Lewis

“El que hace de su propio abogado, tiene un tonto por cliente”

Gosick

“—Luchas como un granjero
—Que apropiado, tú peleas como una vaca”

Saga Monkey Island

“… Dan ganas de cerrar los libros y marcharse a las colinas a correr carreras con el viento”

Papaito Piernas Largas, Jane Webber

“—¡Pero si no significa nada! —gritó Simón—. ¿Creéis que no reflexione sobre ello? No hice nada más que pensar, desde el momento en que comprendí la realidad. Soy un pinche de cocina que tuvo la suerte de tener como maestro a un hombre muy sabio y bueno. Fui afortunado, también, con los amigos que encontré. Me vi en situaciones terribles, cumplí con mi obligación y salí de ellas con vida. ¡Pero nada de eso tiene lo más mínimo que ver con quien, por lo visto, fue mi ta-ta-ta-tatarabuelo!

—Escuchadme —continúo Isgrimnur—. La gente que siguió a Josua os ama, creo que casi tanto como al príncipe. Incluso más, en ciertos aspectos. Vos y yo sabemos que la diferencia no radica en la clase de sangre que pueda fluir por nuestras venas… Toda la sangre es roja. ”

Añoranzas y Pesares, Tad Williams

Capitulo especial de una escritora novata: Mis actuales circunstancias

Acompañenme a seguir esta triste historia.

Llevó desaparecida mucho más tiempo del que tenía presupuestado (más de dos meses) y del que quería en realidad, ahora les paso a explicar el porque.

A principio de marzo volví de vacaciones y comencé a trabajar de nuevo. De todo lo que esperaba hacer en las vacaciones de verano, a penas logré completar un tercio. Ahora estoy sobrepasada.

Además, aumenté las horas laborales (las cuentas tienen que pagarse) y eso redujo aún más mi tiempo de escritura durante el año, sumado al hecho que ha principio del febrero me encontraba ya muy atrasada… Me siento como la cronista de una muerte anunciada.

Fue en esos momentos que me encontré con una pila de pendientes y preguntándome ¿Cómo pudo pasar?.

La respuesta es simple, sobre valoré mi tiempo.

Ilusamente pensé que sería capaz de completar todo durante dos meses. Pero entremedio se me olvido contemplar que debía pasar tiempo con mi familia, además de tener un tiempo para distraerme y no colapsar en medio del proceso. Y como la Ley de Murphy siempre actúa en los peores momentos, una avalancha de imprevistos asoló con mi rutina.

Por otro lado, me estuve planteando el hecho de que si para mi funciona esto de tener un blog, soy pésima trabajando bajo presión y siento que cada cierto tiempo me desanimo, es un hecho patentado que me cuesta ser constante, me aburro.

Pero no vale llorar por la leche derramada y me puse a pensar en soluciones. Salvo para mi problema de constancia, para el resto encontré tres caminos que podía tomar en este punto de inflexión como bloguera.

Primero, podría encerrarme en mi habitación a lo ermitaña y escribir hasta que no me quede aliento o hasta cuando termine todo lo atrasado… lo que ocurra antes. El problema es que para eso tendría que dejar mi trabajo (Insisto que tengo cuentas que pagar) y que sin salir un rato al exterior, las fuentes de inspiración terminan gastándose… y los dedos también.

Segundo, podría mandar todo al demonio y olvidarme de ser escritor, dejar todos mis proyectos inconclusos y solo dedicarme a trabajar. Es una opción, pero poco efectiva para mi. Una de las cosas por las que escribo es por que quiero, es mi vía de escape en muchos aspectos, pero también como una forma de evitar somatizar en mi cuerpo lo mentalmente desgastante que es la vida diaria.

La tercera opción, es re programar todo. Desde las entradas de este blog hasta los proyectos literarios que estoy realizando. Lo del blog me pareció fácil de arreglar, en vez de realizar tres entradas serán dos que serán publicadas martes y jueves. Con respecto a los otros dos proyectos, fue más complicado pero he decidido darle prioridad al que tengo una fecha establecida de entrega (finales de mayo) , mientras que la otra deberá esperar más tiempo para actualizarse (es un trabajo gratuito que subo a Wattpad) lo que no gustará mucho a los que siguen la historia, pero no creo que les lastime tanto.

O eso espero…

Veremos como esta nueva planificación funciona y si no funciona, desecharla para probar otra.

Pregunta: ¿Cuales son las etapas de sus rutinas diarias?

Nos leemos